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Menopausia sin síntomas comiendo lo adecuado

#13 de la serie: “Comer para Sanar.”


Alrededor de los 50 años, las mujeres atraviesan la menopausia o también conocida como climaterio.


En los años anteriores o posteriores al último período menstrual (menopausia), el equilibrio hormonal femenino cambia significativamente. La ovulación ocurre cada vez con menos frecuencia, las hormonas del cuerpo lúteo disminuyen y la menstruación se vuelve irregular. Es el tiempo de locura de los estrógenos antes de que termine para siempre el ciclo menstrual y se formen menos estrógenos de forma permanente. Justamente durante esta fase de transición, pueden producirse trastornos en el sueño, sudoración y sofocos o escalofríos, cambio en el estado de ánimo, sentimiento de ansiedad, metabolismo lento y un aumento de peso, piel seca y caída de los cabellos, por ejemplo.


Muchas de estas quejas se suelen aliviar con una dieta adecuada. Una mujer de 50 años necesita alrededor de 400 kcal menos al día que una mujer de 25 años. Porque la masa muscular se reduce con la edad. Lo que aumenta son las reservas de grasa en el cuerpo, especialmente en el abdomen. Esta grasa visceral libera sustancias mensajeras inflamatorias y por esto aumenta el riesgo en esta fase de enfermedades cardiovasculares o diabetes, por ejemplo. Después de la menopausia, la concentración de colesterol “bueno” HDL, protector en la sangre, disminuye y aumenta el nocivo, el LDL incluso en mujeres que son delgadas.


Durante la menopausia, las mujeres deben reducir las calorías consumiendo alimentos correctos: los carbohidratos “vacíos” de los productos de harinas blancas y los dulces comprados o lo que tenga añadidura de azucares deberías convertirse en la mínima excepción o abstinencia.


En cambio, los productos integrales, las verduras y las frutas aportan al organismo muchos de los nutrientes esenciales. Los ácidos grasos de Omega-3 protegen las arterias y el corazón, por lo tanto, toma cada día una cucharita de aceite de lino, linaza (tiene sabor a nueces) o integra a tu dieta pescados de agua fría, salvajes y grasos como el salmón y el arenque, varias veces a la semana.


Hay que mantener la masa muscular en la menopausia y para esto es recomendable una dieta rica en proteína. Si comes carne que sea de la blanca, pescados, huevos, yogur, kéfir y ricota. La proteína vegetal se encuentra en los productos de soja, legumbres y la quinoa y amaranto. En las semillas secas de la ortiga se encuentran cantidades grandes de proteínas y además otros micronutrientes necesarios favorables en el proceso de la menopausia.


Las mujeres menopáusicas deben vigilar sus necesidades de calcio. La falta de estrógenos conduce a procesos de degradación en los huesos, lo que da una mejoría haciendo ejercicio al aire libre e ingiriendo suficiente calcio con los alimentos. El calcio se encuentra en los quesos duros, en un yogur natural sin azúcar y en la leche, en las espinacas, coles, brócoli, berro. En los frutos secos y en las legumbres (garbanzos y alubias blancas). La vitamina D promueve la absorción de calcio en los huesos, y para obtener esta provitamina hay que pasear al aire libre o estar sentarse al sol remangadas, en las horas de la mañana o tarde. En invierno las propias reservas de vitamina D del cuerpo se agotan a menudo, para estar del lado seguro podrías dejar que se mida en un análisis de sangre.


Muchas mujeres experimentan también indigestión durante la menopausia. La disminución de los estrógenos puede provocar lentitud en el aparato digestivo y así estreñimiento. Aquí viene la importancia de ingerir fibras y tomar suficiente líquido, de preferencia agua mineral natural o tes.


Unos 30 gramos al día de fibra se logran fácilmente si se consumen los granos integrales (como en el muesli), nueces, semillas, verduras como las coles y salvado de avena.


Para ayudar a un intestino lento aconsejo los productos fermentados como el chucrut, que con su ácido lácteo favorecen también a las buenas bacterias de la flora intestinal fortaleciendo el sistema inmunológico en general.


Las sustancias secundarias de los vegetales como las isoflavonas (fitohormonas) imitan los efectos del estrógeno en el cuerpo. Se encuentran en grandes cantidades en los productos de soja, y también en los vegetales y frutas de coloradas como las fresas/frutillas o arándanos y los cítricos, legumbres y en cereales integrales de grano entero.


Los aceites esenciales de la granada y de la salvia inhiben la producción de sudor y tienen un efecto positivo sobre estos síntomas de la menopausia. El de té de salvia inhiben las terminaciones nerviosas de las glándulas sudoríparas, produciendo menos sudor. Otras plantas naturales como el lúpulo y la llamada manto de dama (Alchemilla vulgaris) que también contienen fitohormonas, se consideran aportes naturales para la menopausia.


La menopausia no es una enfermedad, sino un cambio natural en el cuerpo de la mujer. Las mujeres que logran aceptar los cambios físicos y emocionales de la menopausia con una actitud abierta y con hábitos adecuados sufrirán menos los síntomas o ni los sentirán. ¡La aceptación hace que sea más fácil entrar en la nueva etapa de la vida!


Soy Alicia Baliulis, nutricionista holística y terapeuta SAAMA 1.0.


Los artículos de esta serie “comer para sanar” contienen información en general y no debe usarse para autodiagnóstico. No sustituyen una visita al médico.


Deseas que responda a preguntas individuales contáctame.


Alicia Baliulis Nutricionista holística Terapeuta Saama1.0 | Reiki Sitio Web: www.saamayourlife.de


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